Saturday, April 26, 2008

Para empezar,diré que es el final

Hoy ha acabado probablemente el mejor período de mi vida. No es sólo por haber perdido sino por lo que significa esta derrota. Para empezar, será el final de este blog, que nació a principios de temporada con la intención de contar mis sensaciones a través de él, y hoy termina conjunto a muchas cosas. He contado historias mías, de baloncesto… Quizá la historia más repetida era mi profunda creencia en que podíamos y hoy me he dado cuenta que hasta el rabo todo es toro y 40 minutos son 40 minutos y que se pueden vivir hasta el final. En 40 minutos se han acabado 7 años de mi vida, desde que me presenté en Los Salesianos con unas nike de futbol sala plateadas hasta hoy. Como algunos dicen de la muerte, mis 7 años han pasado hoy como una película con inicio y con final. Si nos vamos, nos vamos con la cabeza alta, sintiendo que esta generación ha marcado un antes y un después. No habrá indiferencia cuando se recuerden a los Bad Boys, aquellos chicos malos por los que nunca nadie daba nada, aquellos que los puristas decían que lucharían por el descenso… Aquéllos son estos que no van a pasar sin pena ni gloria, alcanzamos la gloria pero no por títulos y campeonatos, yo he conocido la gloria conociendo y admirando a cada uno de mis compañeros.

Era lógico y ley de vida que esto tendría que terminar, aunque como los UltraSur nos hemos vuelto inalterables como la historia. El baloncesto (y este grupo de personas que rodean este término) me ha forjado y aunque seamos una cienmillonésima parte de este deporte algo me dice que ocupamos más. Por lo menos ha significado todo en mi vida y gracias a ello tengo cosas de las que puedo sentirme realmente orgulloso.
Todo esto lo he pensado hoy, cuando quedaban 40 minutos de un partido de pronóstico fácil que nosotros nos hemos encargado de enrevesar. Simplemente me he dedicado hoy a disfrutar mis últimos 40 minutos. He mirado a la grada, al marcador, todas esas sensaciones que se notan las he disfrutado como las últimas que eran, porque ese escalofrío no volverá a recorrer mi cuerpo, esas 12 cabezas atendiendo a alguien no volveré a verlo y porque no habrá una generación similar de guerreros en la pista. Nuestro mayor logro ha sido ser 12 cabezas para un sólo corazón. Eso es lo que me ha dado lástima perder hoy, el sentimiento, la identidad que nosotros mismos nos habíamos dado. Hemos dado miedo y respeto allá por donde hemos ido, nunca habrá un equipo que conjugase tantas cualidades como éste, y no eran sólo baloncestísticas: sacrificio, temple, hermandad…. Hemos sido una familia durante 7 años, una familia que espero que no se rompa nunca.
Pero sólo estoy haciendo referencia a los jugadores y estoy siendo injusto. El principal motor de todo esto ha sido y será Pablo Cuevas. El ha llevado un grupo como nosotros a una final y dos semifinales. Eso como logro deportivo, pero como logro en total ha conseguido que seamos una familia y unir a 12 hermanos, desde los 3 cadetes que han estado entrenando con nosotros hasta mí o Jose Ignacio. Me voy de este deporte sabiendo que no es ni ha sido mi entrenador, sino un amigo y un hermano más. Ha sabido alegrarme y reconducirme, aguantarme sabiendo las delicadezas de cada uno y cuidando al detalle que cada eslabón de la cadena no fallara. Decirte en este final, que gracias a ti nunca se ha roto la cadena y que me voy con la sensación de haber ganado un hermano mayor.

Pues todo esto a terminado. Gracias a todos los que han hecho posible que hayamos llegado al 26 de abril de 2008 siendo una familia. Desde el primer compañero al último, pasando por entrenadores, coordinadores y amigos. El baloncesto me lo ha dado todo y yo he dado todo por él. Los Bad Boys nunca morirán. Fin del cuento

Posted by currolarios in 21:34:05 | Permalink | Comments (4)